martes, 26 de noviembre de 2013

Años jugando a no tentarla, cuando resulta que la suerte está echada.

¿Casualidad o causalidad? La casualidad existe una vez, los primeros encuentros siempre son casualidades, o cosa del destino, no lo sé. A partir del primer encuentro, todo son causalidades. Buscas que pasen, y pones un poquito más de empeño cada vez.

Algunos dicen que la suerte está echada, definida desde que nacemos, otros que se busca. Yo apoyo la segunda. Bueno, miento. Me prometí no creer en la suerte. Pero sí puedo creer en ser cabezota y conseguir lo que uno quiere. Eso sí me lo permiten.


Aún guardo increíbles imágenes en mi cabeza. Imágenes que no puedo explicar, porque no sabría por dónde empezar. Llevo dos horas y un café y medio intentando describirlas, pero tienen tanta pasión que todo lo que diga se queda corto. Tienen el tono de luz perfecto, acogedor, el aroma del encuentro más sugerente, el tacto de las caricias más sensuales, un sonido de palabras suavemente susurradas y el gusto más dulce. Tienen el reflejo de la sensación más maravillosa. Esas imágenes tienen a dos perfectos desconocidos, la pasión que solo pueden tener dos perfectos conocidos que empiezan a conocerse. 



"Los mejores días son aquellos de los cuales
las palabras no sirven para describirlos."



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