miércoles, 4 de junio de 2014

Como yo quiero


Cuando existas, llámame
y quedamos en el bar de la esquina,
donde cada tarde te iré a esperar bebiendo una cerveza fría.
Pero solo cuando existas,
antes no.

Nos contaremos todo eso que queremos,
y lo que no, lo guardaremos en un cajón.
Sin llave, para abrirlo cuando necesitemos,
o se te antoje.
Como todos esos otros caprichos que te consentiré.

Pero sólo llámame cuando existas como yo quiero que seas,
antes no,
porque no puede dolerme la cabeza cada vez que aparezcas.

Tus aquís,
tus ahoras.
Mi miedo al papel
y tu miedo al papel que desempeño,
a nuestra función...
Terminarán conmigo;
con mis ganas de comerme el mundo;
ese mundo que está ahí,
esperando a que decidas
que es aquí,
que es ahora,
y que no puedo seguir esperando
paciente y sin voz.

Sin voz como la última vez,
y como la primera.
Recordándote cada noche,
como antes.

Llámame cuando existas,
porque me dejaré caer una y mil veces más.
Solo cuando existas,
porque el precipicio se convierte en un pequeño escalón
si tú estás abajo,
preparado para soportar la caída. 

Baílame el agua. 


Ojalá ser tú y enamorarme de mí,
porque al revés ha sido una cagada.



2 comentarios:

  1. Paula maria valentina YA xfavorr!!!!!!!!

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  2. Este anónimo me suena a mí de algo...
    Pronto empezará, ¿por qué no? :-)

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