domingo, 26 de enero de 2014

Desvelo

Si traes café preparo dos tazas, o las que quieras,
pero que no sirva de desvelo;
ahora duermo por soñar contigo, como antes 
o durante más tiempo,
por recordar el sonido de tus dedos dibujando sobre mi piel,
por acariciar tu alborotado pelo y hacerlo suave;
por dejar de echar de menos que me digan eso de que me brilla la mirada.
Esa es la estupidez más preciosa del mundo.

Si traes café te espero,
con el agua caliente y las dos tazas en la mesa,
con todo lo que tengo por contar-te
y con el abismo que nos separa listo para ser cruzado. 


Que te espero si no tardas,
y si tardas, de propina y justo antes de dormir,
te imagino.
Porque me lo merezco después de todo el día.








"Hace tiempo que me estrello a tu salud."




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