jueves, 6 de marzo de 2014

En cualquier mundo



Siento frío.
En los cristales de las ventanas del edificio de en frente se refleja el atardecer, naranja.
Muy vivo.
Como si quisiese decirnos algo; algo aparte de que cae la noche, claro.
No te odio, 
aunque se me rompa el corazón cuando te pienso.
No me importa recoger mi alma del suelo una vez más,
no es eso.
Ni si quiera sé qué es,
pero es frío.

Es un frío helador
y estoy calada en sudor.
Recuerdo a menudo aquellos días,
que fueron pocos, 
pero fueron.
Pienso en el sol que hacía entornar tus ojos,
pienso en el frío de la noche,
que hacía que agarrase tu brazo por las calles más vacías de la ciudad con más gente.

Pienso en ti y en mí,
y en que habríamos sido los mejores
en cualquier sitio, 
en cualquier mundo que no fuese este.

Pero hoy pienso un poco más.
















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